El Blog

 
 

Calendario

<<   Abril 2006  >>
LMMiJVSD
          1 2
3 4 5 6 7 8 9
10 11 12 13 14 15 16
17 18 19 20 21 22 23
24 25 26 27 28 29 30

Categorías

Alojado en
ZoomBlog
 

Despertar con la mirada...(Ma.Soledad Lanas)

Por Jackielagos - 28 de Abril, 2006, 20:09, Categoría: General

Desde Santiago para el Círculo Literario "La Bohemia", María Soledad Lanas Varela

Despertar con la mirada llena de vidas

 

Hoy desperté después de un efímero descanso, donde la noche me llevó a un sueño lleno de soledades asistidas, y acercándose me reclamaron atención. Las dejé transitar en plena libertad. Me sentí pequeña, dolida, y pregunté por qué… si, ¿por qué tendré que pasear por recuerdos tristes?

De pronto vi un señor muy alto, fuerte, amable. Se hizo  presente la imagen de mi padre sonriendo. Estaba ahí,   enfrente de mí; lo veía, casi pude tocarlo. La alegría de sentir su aroma me llevó a recordar su calor, su ternura, y me aferré a él, sintiéndome completamente protegida. ¿Por qué será que la simple imagen de él me emociona de este modo? Sentía un inmenso cariño hacia él y lamento infinita su repentina partida, así, en un brutal accidente. Jamás me conformaré por su destino... ¡Cuanto lo amé y aún le amo!...

En forma abrupta e inesperada partió, quedándome un inmenso vacío…  fue entonces que apareció "ella", bella como pocas he visto en mi vida: mi madre. Si, un nudo me ahoga al recordarla. Fue mucho tiempo de ausencia; tiempo de sentimiento vacío, que intuyo pudo ser maravilloso. Pero Dios fue benevolente conmigo, y me permitió acercarme y comprenderla, y así pude amarla entrañablemente para despedirla en su partida. Muchos recuerdos tristes quedaron en mí, y hoy prefiero olvidarlos... ¿quién podría cambiar aquel pasado?

Conocer el amor en mi vida, fue un continuo camino de "líneas cruzadas".

Cuando niña, fui mujer. Hoy, soy mujer y niña. Así y todo, amé entera, con todo... una sola vez.

Amé la entrega de aquel, mi primer amor, y anclé en él por años de años mi corazón. Desde entonces, la vida me la marcaron amores truncados por mano ajena. Cuanto lloré por ese amor que cambio el rumbo de mis afectos. Me cambio la vida de raíz. Hasta un tiempo atrás, siempre lo recordaba como el amor puro y eterno de mis 16 años.

Un día cualquiera, la vida me llevó hasta su ventana... la alegría llevó mi corazón al éxtasis, la respiración agitada, el pulso alocado… creí morir...

Aquí estoy y confirmo que nada es eterno, pues hasta los recuerdos se pueden borrar…no consideré los cambios de la vida en él: no era el mismo que amé. Jamás lo consideré, es curioso pero así fue. No sé como expresar lo que sentí al verlo en un medio tan frió como es Internet. No sé si fue esta cibernética manera de relacionarse la que influyó, pero no, ya les contaré…   La emoción de ambos fue máxima. Treinta y cinco años de silencio cósmico, y aún nuestras miradas dejaban ver el hilo de plata que nos mantuvo unidos a través del tiempo. Recuerdos potentes e imborrables nos unían. Hablando, poco a poco decantamos la emoción de vernos. Pantallita bendita, verlo, si   ahí estaba el hombre que me amó como nunca más volví a sentirme amada. Ahí estaba mirándome fijamente, y yo sintiendo que los años no habían transcurrido, poniendo en manifiesto que verlo era volver, volver y   volver a ser la niña mujer de ayer... su niña-mujer.

 Tiritar, sentirme joven nuevamente, fue una locura, pues sentí que no había trascurrido el tiempo. Nuestras miradas llovieron al vernos; llovíamos por dentro y fuera, la noche se nos convirtió en día, pasaron las horas y las horas, nos embargaba la necesidad de saber, de volver a sentir que ese amor nos había acompañado durante toda la vida, que era posible... qué se yo, volver a fundir miradas, ausencias, anhelos que quedaron abortados por ordenes que nada entendían de amores. En fin, tantas cosas nos dijimos sin hablarnos.

Las miradas se alborotaron  en busca de respuestas que no acudían.

Estas visitas se convirtieron en pan de cada día, durante una semana. Corriendo por llegar a la cita: 8 pm mías   5 pm para él... como niña.

De pronto, la magia se esfumó con dos palabras, y así fue que me despedí del amor de mi vida. Lo erradiqué de mis contactos. Nada podíamos hacer juntos, él se convirtió al fascismo intolerante, y yo sólo soy la hija de un minero, con valores y principios   que sólo me permitían tener paciencia ante tanta evidencia. Se retiró su imagen, como cuando algo desaparece y nunca te diste cuenta que existió.

De entonces y hasta hoy, mi vida ha sido un  vivir entre líneas cruzadas, pero ya no soy la que camina con una quimera, ni carga la ilusión de aquel gran amor que dejó una vara que nunca pude salvar. Hoy estoy libre, ya no hay muros que saltar, sólo un mullido prado infinito que caminar, donde seguro el amor me encontrará.

Permalink :: 11 Comentarios :: Comentar | Referencias (0)

Blog alojado en ZoomBlog.com